La bella y la bestia

Beauty and the Beast (2017)

Curiosidades

Para el espectacular número de apertura de la película, "Bella", que se desarrolla en Villeneuve, se utilizaron más de 150 extras, cientos de animales, 28 vagones y un sinfín de accesorios y atrezzo, cada uno de ellos dotado de muchísimos detalles.
El departamento de arte pasó meses investigando la arquitectura y el diseño de interiores de la época para crear la apariencia de castillo del Príncipe/Bestia. Al final, fue una combinación de diferentes estilos arquitectónicos, pero la mayoría era francés rococó, un estilo predominante en la Francia de 1740 y utilizado en el diseño de estructuras tan notables como el Palacio de Versalles.
Más de 1.000 miembros del equipo trabajaron sin descanso para construir y decorar los gigantescos sets, y muchos detalles se hicieron a mano.
La ciudad ficticia de Villeneuve, el pueblo donde viven Bella y su padre se construyó en el set de rodaje de Shepperton. Para el mayor set de la producción (que medía 2.674 metros cuadrados), Sarah Greenwood y su equipo se inspiraron en el pueblo de Conques, en el sur de Francia. En la ciudad, que lleva el nombre de la autora de la historia original de "La Bella y la Bestia", Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve, se incluye el cottage de Bella, una escuela, una tienda de ropa, una taberna del pueblo, una iglesia y la plaza del pueblo.
"El objetivo no es que el público piense: 'Eso es exactamente igual que el castillo de la película animada'", dice Sarah Greenwood. "Por el contrario, queríamos que el público tuviera la sensación de que es, de hecho, el castillo de la Bestia porque cada detalle refleja fielmente la historia que conocemos y queremos".
Como diseñadora de producción, Sarah Greenwood está a cargo de cada aspecto visual de la película, y se esforzó por dotar a la película de un tono intemporal y europeo siguiendo la tradición de los grandes romances de Hollywood. La historia se desarrolla en un tiempo y lugar concretos, en Francia a mediados del siglo XVIII en contraposición a un universo de cuento de hadas alternativo y sin fecha y, aunque el trabajo de cada departamento se vio influenciado, en parte, por la película animada de 1991, los sets, atrezzo, vestuario y peinados y maquillaje correspondían exactamente al siglo XVIII francés. Dado que la historia es, de hecho, un cuento de hadas, hubo cierta libertad para interpretar visualmente esa época para ofrecer un aspecto bastante original.
En un merecido homenaje a la noción de empoderamiento de las mujeres que transmite la historia, todos los jefes de departamento del equipo de diseño -muchos de los cuales son colaboradores habituales del director/co-guionista Bill Condon- son mujeres, así como la montadora y la directora de casting, y todos son profesionales de primera fila. Greenwood y Spencer han trabajado juntas durante casi dos décadas y ambas han trabajado con Durran y Shircore antes, y a todas ellas les apasionó el proyecto y compartir ideas e información con el resto de los jefes de departamento, lo que ayudó a crear una integración perfecta.
Aunque la historia se desarrolla en un formato de acción real, se necesitaba mucho material de animación y generado por ordenador, y para los realizadores era importante rodar en entornos lo más realistas posible. Así que los enormes y detalladísimos sets ayudaron a diferenciar esta película a partir de la versión animada. Estos sets físicos también se escanearon en un ordenador y se convirtieron en un formato digital 3D para crear digitalmente la película visual (pre-vis) antes del inicio del rodaje con el fin de trazar el posicionamiento de la cámara y la iluminación.
El rodaje se realizó en los estudios Shepperton, a las afueras de Londres, y en varias localizaciones exteriores del Reino Unido de mayo a agosto de 2015. Shepperton era el lugar ideal para una producción de este ámbito y magnitud ya que cuenta con un enorme plató y muchas instalaciones donde construir sets físicos, de los que se necesitaron un total de 27.
Los realizadores pensaron que si había alguien que podía asumir el legado de un personaje creado por Angela Lansbury interpretando a la Sra. Potts, esa era Emma Thompson, ya que tiene el mismo tipo de calidez, historia y conexión con el público. Por coincidencia, Thompson llegó set de "La Bella y la Bestia" justo después de una producción teatral de éxito de "Sweeney Todd" en Londres, donde interpretaba a la Sra. Lovett, un papel que Lansbury interpretó en Broadway.
Fue Condon quien contactó con su amigo Ian McKellen para ofrecerle el papel de Cogsworth y McKellen aceptó inmediatamente el reto.
Desde que se empezó a escribir el guión, se decidió que había que ampliar el prólogo de la historia y añadir un nuevo personaje, un maestro que, junto con su diva, está actuando para el Príncipe en su castillo cuando se lanza el hechizo.
Ewan McGregor interpreta a Lumière y canta el número musical más extravagante, "Be Our Guest". El actor no estaba familiarizado con la canción cuando llegó por primera vez al set, pero enseguida se convirtió en un fan y su interpretación habría hecho que Maurice Chevalier se sintiera muy orgulloso.
A los realizadores les preocupaba encontrar a los actores adecuados para los papeles del egoísta galán Gaston y su torpe ayudante LeFou. Al tratarse de personajes de la película animada tan populares como estos, era importante que la transición a personajes humanos resultara creíble para el público. Los guionistas le dieron a Gaston algunos rasgos nuevos que le dan un aire más contemporáneo y creíble, convirtiéndole en un héroe de guerra que salvó a la ciudad de los invasores y alguien que responde muy fácilmente a las provocaciones.
Josh Gad, conocido por ser la voz de Olaf en "Frozen: El reino del hielo", es LeFou.
Dan Stevens sostuvo varias conversaciones profundas con Emma Watson en cuanto a la forma de pensar de sus personajes, el equilibrio entre el bien y el mal, y la masculinidad y la feminidad.
"Bill y yo pasamos mucho tiempo hablando de cómo podíamos añadir algunos matices a mi personaje para dotarlo de más dimensiones de las que tenía la Bestia en la película de animación", dice Dan Stevens. Y añade: "Fue muy interesante buscar esos pequeños rasgos humanos que lo harían menos animal y más un ser humano atrapado dentro de esa criatura".
La Bestia es un personaje totalmente digital creado a través de tecnología de captura facial y de interpretación.
Para la Bestia, los realizadores sabían que tenían que trazar una línea entre hombre y bestia ya que hay momentos en los que la rabia abruma al personaje y lo hace más bestial, aunque hay otros en los que se muestra bastante amable.
De todos los personajes femeninos de todas las películas de Disney, Emma Watson siempre se sintió atraída e identificada con Bella.
Para el papel de la Bestia, un príncipe malcriado y arrogante transformado por la maldición de una hechicera, los realizadores tuvieron muchísimas reuniones y estudiaron docenas de nombres antes de elegir a Dan Stevens.
Durante la búsqueda de artistas para dar vida a los queridos personajes animados, los realizadores recorrieron los mundos del cine, la televisión, la música y el teatro para encontrar a los intérpretes más adecuados para cada papel.
Emma Watson fue la primera en unirse al rodaje para el papel de Bella.
En la banda sonora se incluirán nuevas grabaciones de las canciones originales escritas por Alan Menken y Howard Ashman.
Uno de los merchandising puestos a la venta para la película causó polémica. Se trata de una muñeca de Bella con el vestido de baile. La figura intentaba representar los rasgos de la actriz Emma Watson de forma realista en una cara excesivamente grande en comparación con el cuerpo, que mantenía las formas de una muñeca clásica. El resultado era aterrador.

Autores, bibliografía: Tepasmas